La Vejez en tiempos de COVID-19



Las personas mayores y la epidemia de Covid-19 (coronavirus)


Javier Martínez Badillo

Facilitador en Envejecimiento Saludable




“Hablar de la vejez es hablar de nosotros y nosotras mismas, de conocer que la vejez tiene todo un proceso para llegar a un momento digno y de calidad. Si así lo queremos”


Envejecemos desde nuestro nacimiento, así hoy lo tenemos que entender, aprender, y conocer ello en nuestra cultura. Y es que a veces nos causa temor, pánico, dolor. Pero también en nosotros esta cambiar esa percepción, pues ser persona mayor nos puede hacer rescatar lo que en los pueblos se hace con ello, “Sabios y Sabias del Pueblo”, es un buen pretexto y se antoja entonces para seguir rescatando este precepto.


El coronavirus (COVID-19) genera una infección de vías respiratorias y afecta a todas las personas y en el grupo poblacional de personas mayores puede resultar grave e incluso causar la muerte. Las personas mayores con problemas de diabetes, hipertensión, padecimientos del corazón, o con un sistema inmunológico deprimido son vulnerables ante esta nueva epidemia. (El COVID-19 se encadena a un correceptor del sistema inmune), estos padecimientos en ocasiones hacen que sea necesario hasta hospitalizarles.


Tener más de 60 años entonces nos lleva a pensar en conocer no solo de la epidemia de COVID-19 si no también de conocer más sobre nuestra población mayor , donde sea que nos encontremos ( las ciudades, los pueblos, la cárcel, las casa de asistencia), pues nos obliga a conocer sobre el derecho a las salud, el derecho a la vivienda. El derecho a la alimentación que son bases de tener salud, que podemos entonces pensar en las personas mayores que se encuentran en situación de calle, aquellas que se encuentran en albergues, o que están en casa quizá con poca o nada de asistencia. El paso de tiempo de esta epidemia también nos dará razón de que es de estos adultos mayores. Y como actuamos ante la protección no solo de nosotros, sino también del cuidado de las personas mayores.


En personas de 80 años o mayores elevan su riesgo de morir de un 2 por ciento a un 21 por ciento, por ello es mejor tener en cuenta ciertos métodos de prevención que seguramente ya los conocemos


La principal es permanecer en casa. Si se requiere hacer la compra de despensa, si es posible solicitar ayuda a una persona joven para que realice

  • · Si requiere medicamentos para una enfermedad preexistente, se deberá solicitar al médico fármacos adicionales para tener en reserva. O llamar por teléfono

  • · Mantenga la sana distancia con las personas, no bese, abrace o salude de mano a nadie, evite el contacto físico.

  • · No haga viajes largos.

  • · En caso de sentirse enfermo, llame al médico y evite el contacto con los demás para evitar propagar la enfermedad


Además de las anteriores, los adultos mayores y toda la población debemos de seguir las siguientes medidas de prevención:


  • · Lavar las manos frecuentemente con agua y jabón o utilizar soluciones a base de alcohol gel al 70%.

  • · Al toser o estornudar, utilizar el estornudo de etiqueta, que consiste en cubrirse la nariz y boca con un pañuelo desechable o con el ángulo interno del brazo.

  • · No escupir. Si es necesario hacerlo, utilizar un pañuelo desechable, meterlo en una bolsa de plástico, anudarla y tirarla a la basura; después lavarse las manos.

  • · No tocarse la cara con las manos sucias, sobre todo nariz, boca y ojos.

  • · Limpiar y desinfectar superficies y objetos de uso común en casas, oficinas, sitios cerrados, transporte, centros de reunión, etc., ventilar y permitir la entrada de luz solar.

  • · Quedarse en casa cuando se tienen enfermedades respiratorias y acudir al médico si se presenta alguno de los síntomas (fiebre mayor a 38° C, dolor de cabeza, dolor de garganta, escurrimiento nasal, etc.).

  • · Evitar en lo posible contacto con personas que tengan enfermedades respiratorias

Ser persona mayor no debe de ser un decreto o sinónimo de vulnerabilidad, más bien debe de un precepto de sabio, de saludable. Y nuestros gobiernos así como nosotros mismos debemos solicitar y exigir salud plena en nuestra vejez. Dejar que nuestro paso por la vida haga más y mejor el ser anciano o anciana. Vivir plenamente y morir con dignidad.


Esta epidemia de COVID-19 nos enfrenta a realizar cambios a llevar a cabo lo que si queremos en adelante, Vivir.


Seamos entonces congruentes con lo que decimos , hacemos y llevemos a cabo. Calidad de vida en la vejez.

Solidariamente

Javier

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